Buscar este blog

martes, 24 de abril de 2007

Roma contra Cantabria (III)

Los comienzos (II)


En Tarragona la salud de Augusto empeoro y corrió la voz de su muerte, estando enfermo del hígado su medico le recetó baños de agua fría al igual que los que se daban los Cántabros y parece ser que le hizo efecto por lo que nunca olvidaba su cuba o “dureta” en sus viajes.


El ataque a Cantabria se hizo por tres frentes y tres columnas, una por la zona oriental o del Pisuerga-Ebro, la central o del Carrión que posiblemente fuese la de Augusto y una tercera o del Cea-Esla fronteriza con los Astures.


Al adentrarse por la cordillera sufren los ataques de la guerrilla Cantabra que pone en serio peligro al ejercito romano, entonces Augusto manda un desembarco por el norte de las tropas de Aquitania para con ellas cerrar el cerco por la espalda.


En las murallas de Bergida se libra una gran batalla con victoria romana, pero no pudieron cortar la retirada de los Cántabros hacia el Monte Vindio, este monte se identifica con los Picos de Europa por sus cimas blancas de nieve, en este monte se sintieron seguros, tanto es así que pensaban: “ antes llegaran aquí las olas del mar que los romanos con sus legiones”. Monte Vindio y otras ...


Alrededor del Monte Vindio los romanos pusieron cerco, por el Dobra al Oeste, por Valdeón al Sur, por Liébana al Este y Cabrales y Enol al norte, esto fue posible por la convergencia de las columnas oriental (del Pisuerga-Ebro) y Central (Carrión) frente a los Picos, sumada a éstas se unió la fuerza de desembarco en Nueva (Llanes).


Cuando en el otoño las cumbres se cubrieron de nieve, el hambre, el frío y la necesidad hicieron que la mayoría de los Cántabros refugiados en los riscos pereciesen. Por otra parte, en el sector Oriental y apoyada por un cuerpo de ejercito que procedía de las Galias desembarcó en Portus Blendium (Suances), la columna atacó la planicie de Aracillum (Aradillos), cuya fortaleza a pesar de defenderse heroicamente durante mucho tiempo fue tomada al asalto y arrasada.


Durante el asedio el ejército romano tuvo que sufrir muchas penalidades entre ellas una plaga de ratas que causó una epidemia en su ejército y fue preciso dar a los soldados una paga por cada rata capturada.


Con la caída de Aracillum terminó en esta año 26 a.C. la guerra en Cantabria. En el año 25 los romanos se dedicaron a la campaña Astur, pero éstos con un gran ejército y bien organizados descendieron de los montes y se atrevieron a atacar a los romanos por sorpresa, pero traicionados por sus vecinos los Brigencinos, que avisaron a los romanos fueron vencidos y tomada la ciudad de Lancia próxima a León.


Con estos triunfos los romanos dieron por conquistada la zona y la guerra terminada. Los campamentos romanos fueron cedidos a los “bárbaros” y se fundaron ciudades.


Augusto regresó a Roma y cerró las puertas de Jano.


El senado concedió el triunfo al emperador pero este se negó a disfrutarlo.

4 comentarios:

a Silvia dijo...

Me imagino a los romanos, con su casco de cepillo en una mano y con la otra tratando de coger a un raton, je.
Cuando te leo las imagenes pasan como en las historietas de Asterix, y me encanta.
Un besito

xtco dijo...

al menos estaban distraidos... jejejeje asi es la historia...
bxcx

Ferípula dijo...

Pero mirá esa rata!
Ojos desencajados (los romanos eran muy guapos!),
hocico de oso hormiguero,
alitas de paloma,
cola de gato
y encima sufriendo de vértigo!!!!


Por esta no pagaron nada!!! La rifaron con el gorde de año nuevo!!!

jiji!
Mirá qué rata!!!!!
Los cantabros se murieron...Qué feo!

violeta dijo...

que interesante, como ver una pelicula, me imaginé a la rata jaja muy bueno.
un beso