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lunes, 4 de agosto de 2008

3.- Empezamos a subir

(continuación…)


El camino hacia la cumbre del Monte Castillo, que yo de ahora en adelante le llamaré El Pico, no es muy largo, poco mas de 1 km, pero es una contínua ascensión en zig-zag y al final las piernas acusan el esfuerzo.


Claro, en cada vuelta del zig-zag viene muy bien descansar un momento, hacer unas inspiraciones hondas y estirar un poco los músculos… bueno, al menos es lo que nosotros hacemos… pero hay gente que no lo necesita… mientras hacíamos “nuestra subida” un joven la hizo corriendo… bueno, tenía toda la pinta de un deportista… al final nos encontramos en la cumbre… se quedó maravillado de la belleza, y eso que había un poco de calima y no llegaba a verse el mar…


La subida al Pico, si la haces tempranito cuentas con un punto a tu favor… la sombra, aunque no haga mucho calor, el fresquito de los túneles formados por los avellanos y los ecucaliptus… por otra parte respiras ese aroma que proporcionan las hojas de ese árbol, no, no entraré en polémicas sobre su impacto en el suelo…, solamente os dejo las fotos de esta ascensión.

(continúa)

2 comentarios:

Evan dijo...

Voy subiendo con ustedes...

Que increíble esa araña con su tela, es perfecta!

Un besito, Xtico

Genín dijo...

Eso, a hacer ejercicio, que falta nos hace a todos...
¿Agujetas?
Salud